PepsiCo: Entre alianzas millonarias, flotas eléctricas y un pasado como potencia naval

El gigante de las bebidas, PepsiCo, sigue demostrando una capacidad única para navegar las complejas aguas del mercado global, con audaces movimientos estratégicos que abarcan desde el dominio del sector de bebidas energéticas hasta una fuerte apuesta por la sostenibilidad, todo mientras carga con una de las historias corporativas más insólitas del siglo XX.

Una alianza estratégica para dominar el mercado energético

En una jugada que busca reconfigurar el competitivo sector de las bebidas energéticas, PepsiCo anunció un acuerdo para fortalecer su alianza estratégica a largo plazo con Celsius Holdings. Como parte de esta monumental operación, la marca Alani Nu® de Celsius Holdings se integrará al sistema de distribución de PepsiCo en Estados Unidos y Canadá.

El acuerdo incluye una inversión de 585 millones de dólares por parte de PepsiCo en acciones preferentes de Celsius y, a su vez, Celsius Holdings adquirirá la marca Rockstar Energy® de PepsiCo para los mercados de EE. UU. y Canadá, aunque PepsiCo mantendrá la propiedad de la marca a nivel internacional.

Con esta movida, la participación de PepsiCo en Celsius Holdings asciende a aproximadamente un 11%, lo que le otorga el derecho a nombrar un director adicional en la junta directiva de Celsius. John Fieldly, CEO de Celsius Holdings, destacó que este paso los posiciona como “el capitán estratégico de PepsiCo en el rubro de bebidas energéticas en EE. UU.”. Por su parte, Ram Krishnan, CEO de PepsiCo Beverages U.S., afirmó que “este acuerdo crea una estructura de incentivos alineada para que ambas partes aporten su experiencia y compitan mejor en la categoría de energía”.

Apuesta por un futuro sostenible: La electrificación de la flota

Mientras redefine su portafolio de productos, PepsiCo también pisa el acelerador en materia de sostenibilidad. La compañía está avanzando con firmeza en la transición hacia una logística de cero emisiones, a pesar de las políticas implementadas por la anterior administración de Trump, que buscaban revertir los incentivos para vehículos eléctricos y flexibilizar las regulaciones federales sobre emisiones.

Adam Buttgenbach, director de ingeniería y sostenibilidad de la flota de PepsiCo, sostiene que sigue habiendo un sólido argumento comercial para los camiones de cero emisiones, a medida que los costos y desafíos operativos disminuyen. Actualmente, Buttgenbach supervisa una flota de más de 1.750 vehículos eléctricos, incluyendo más de 100 camiones semirremolque de baterías de fabricantes como Daimler Truck North America, Volvo y Tesla. Esta inversión demuestra que, para PepsiCo, la rentabilidad y la responsabilidad ambiental van de la mano.

Un pasado insólito: Cuando PepsiCo fue la sexta flota naval del mundo

Esta audacia en los negocios no es algo nuevo para la compañía. De hecho, su historia incluye uno de los capítulos más extraños en la historia del comercio internacional. Hace más de tres décadas, en 1989, PepsiCo se convirtió brevemente en propietaria de una flota naval soviética, que incluía 17 submarinos, un crucero y varios buques de guerra, transformándola de la noche a la mañana en la sexta potencia naval del planeta.

Este insólito acuerdo fue el resultado de años de negocios mediante trueque con la Unión Soviética. Todo comenzó en 1972, cuando PepsiCo logró un acuerdo para vender su gaseosa en la URSS, un mercado vedado para su competidor, Coca-Cola. Como el rublo soviético no tenía valor fuera de sus fronteras, el pago se realizaba con vodka Stolichnaya, que PepsiCo luego comercializaba en Estados Unidos.

Sin embargo, para finales de los ’80, la popularidad del vodka ruso había caído, y los soviéticos, sin otra forma de pagar, ofrecieron parte de su flota militar obsoleta. PepsiCo aceptó el trato y, lejos de usar los navíos para fines militares, los vendió rápidamente como chatarra. La situación dio lugar a una broma histórica del entonces CEO de Pepsi, Donald M. Kendall, quien le dijo al asesor de seguridad nacional del presidente George H.W. Bush: “Estamos desarmando a la Unión Soviética más rápido que ustedes”.